¿Por qué somos una minoría?
Es un hecho demostrado. Las mujeres son mayoría en las clases de yoga, y se interesan mucho más por este movimiento que los hombres. Los datos hablan claro. El 70% de los lectores de la revistas de yoga son mujeres y normalmente, más del 60% de los alumnos de cualquier centro de yoga, también lo son.
Si remito estas cifras generales a mi experiencia personal he de decir que las cosas no están tan desequilibradas. Normalmente, en clase, si somos 10 personas, solemos ser unos cuatro chicos por seis chicas. Eso sí, todavía no he entrado en ningún ámbito relacionado con el yoga en el que los hombres sean, no ya mayoría, sino que haya una proporción equilibrada.
¿A qué se debe este fenómeno? Curiosamente, los hombres históricamente han estado íntimamente relacionados con esta práctica, de la misma forma que lo han estado las mujeres. Sin embargo, cuando esta disciplina se introduce en occidente, se da una cierta “distorsión” y comienza a asociarse la práctica del yoga con la mujer. ¿Puede deberse a que el hombre occidental se cree muy”hombre” como para estirarse, relajarse y, en definitiva, volverse vulnerable? ¿Acaso se debe a que el yoga es todo los contrario a los ejercicios de gimnasio que con ansia buscan algunos?
Como hombre no tengo una respuesta clara, aunque no estaría de más investigar sobre el tema. Afortundamente, el centro al que acudo regularmente cada vez son más los hombres de todas las edades que se animan con el yoga, y normalmente los que lo prueban, acaban repitiendo. Es un tema este, que me llevo preguntando desde que empecé a practicar, y que lejos de molestarme (por mí como si fuese el único de la clase jejeje) me llama profundamente la atención. ¿Alguien tiene la respuesta?
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según mi experiencia, mientras más intensa sea la clase de yoga, más hombres asisten. hay una clase más suave de yoga a la que asistía anteriormente y con suerte veía un hombre cada diez mujeres. en cambio en las clases tipo ashtanga, la proporción es 60% mujeres – 40% hombres dentro de una clase de 30 personas promedio.
al parecer en occidente entró el yoga muy dirigido a la mujer y como vivimos en un mundo tan masculinizado, donde supuestamente el hombre es el sexo fuerte, no están supuestos a necesitar estar relajados… sino que mantenerse firmes cuando ocurren situaciones dificiles… cuan equivocados! si los beneficios del yoga son tanto para hombres como para mujeres!
muy interesante el tema sadhaka! que estés muy bien!
Creo que es un poco por la mentalidad que nos enseñan desde pequeños a los niños en Occidente.
La figura del hombre que tiene que salir a luchar con el mundo desde joven para encontrar su lugar en él,se corresponde muy poco con la filosofía yóguica de profundización en el interior de uno mismo para encontrar todas las respuestas.
Luego hay un erróneo concepto acerca de que el yoga trabaja esencialmente sobre la elasticidad,y ello espanta a algunos machotes del músculo y la testosterona.
Yo mismo,por ejemplo,he descubierto el yoga recién entrado en la treintena.Y aunque me ha gustado desde muy joven el mundo de la meditación y de las disciplinas de oriente,siempre lo enfoqué más por el lado del Taoísmo y del Kung Fu.Y el yoga lo veía un poco con más desdén y distancia,propio de pirados que retuercen su cuerpo de manera absurda,que se alejan de la realidad práctica con su misticismo recalcitrante.
Ahora veo que no es así.Y aunque he empezado un poco tarde mi práctica,doy gracias a lo que hizo que un día se cruzara en mi camino esta disciplina tan bonita y que tanto denosté por ignorancia.
Ya no sé vivir sin mis 2 ó 3 clases semanales a lo largo del año.
Por cierto que está muy buen currado tu blog Sadhaka.Te felicito.Tocas temas muy interesantes.
Un Fuerte Abrazo
Me alegro de que te guste mi blog Antonio. Creo que tienes razón que en occidente muchos pueden percibirla como una disciplina “poco masculina” pero oye: ellos se lo pierden